Llegando al 2000
El Turismo Carretera comenzaba 1995 igual que el año anterior, con Acuña ganando en Santa Teresita, pero sin el maestro Castellano en los motores, sino con el "Vasco" Izaguirre y Tulio Crespi aventajando al escolta por casi 10'.
Una temporada con muchos sinsabores, con el punto más alto en la tercera carrera, cuando larga 44 y llega segundo, terminando sexto la temporada, con el acercamiento a fin de año de "Pincho" a los motores.
En 1996, mas sinsabores y mala racha, en una temporada sin triunfos, pero con una carrera memorable en 9 de Julio, donde supera 42 autos

para llegar segundo y otra en la inauguración del año en el semipermanente de Santa Teresita, donde larga trigésimo segundo (32º) y llega quinto (5º).
Las navidades lo iban a encontrar séptimo y por decisión de su sponsor, con el cambio de marca: a partir de 1997, el tandilense correría con Chevrolet; por lo que inicia la temporada propiedad del con el chivo "Flaco" Traverso, con un abandono; pero a la siguiente ya se mete en la lucha y en la tercera de La Plata gana repitiendo en Rafaela y terminando el año en lucha por el dos, pero quedando quinto en su primer temporada con el Chevrolet motorizado por los Hnos. Bozzone.
Con el 5 en sus laterales, arranca 1998 con una máquina implacable, pero la mala suerte primero, (un neumático) y un toque sin tener nada que ver por parte de Traverso, le quitan valiosos puntos, con revancha en Balcarce, donde es tercero y en La Plata, cuando arrasa con clasificación, la serie (aventaja por casi 9' al escolta), la final (con más de 7' por sobre Satriano) y la punta del campeonato.
La felicidad iba a durar poco, en Olavarría, cuando tenía un auto para pelear la competencia; se toca en la vuelta previa con Mariano Oyhanart y vuelca, dando seis tumbos y se fisura una clavícula. A pesar de ello mantiene la punta y una vez más, Fabián junto a su equipo iban a hacer un excepcional trabajo para recuperar el auto y ponerlo en pista con un segundo lugar en clasificación de Bs. As., una victoria en la serie y una punta en la final hasta que el captor de encendido lo hizo desertar.
A partir de allí, una campaña irregular lo dejaba relegado en el certamen y perdía muchos puntos. El 11 de octubre de 1998, Fabián Acuña concretaba un importantísimo paso en su carrera deportiva, ya que concretaba su debut en el Turismo Competición 2000, con un Chevrolet Vectra del equipo de Alberto Canapino y Oscar Castellano, y demostrando una rápida adaptación logra ubicarse en el noveno lugar, luego de largar diecisiete (17º); mientras que en la segunda competencia, llega catorceavo, sumando sus primeros puntos para el torneo.
Su próxima participación sería en Río Cuarto, donde debido a las malas condiciones de pista sufre dos despistes y llega 16º en ambas carreras. Posteriormente, problemas de sponsorización en el equipo, truncan las posibilidades del tandilense.
En el TC, en tanto, se recupera en 9 de Julio, con una gran victoria, llegando a la última carrera de olavarría con posibilidades de campeonar, pero el sábado tiene una floja clasificación, y en la serie, un claro tapón de Ramos lo perjudica, favoreciendo así a el "Flaco" Traverso, y Acuña sin la oportunidad de pelear el título hasta el final, torneo que lo encontraría 4º, con Guillermo Ortelli campeón.
La temporada 99º tuvo un comienzo desalentador, pero la recuperación llega en el final, con tres victorias en cuatro carreras, y un 3º lugar en el campeonato; en un equipo comandado por el experimentado Marcos Laborda.
El arranque del nuevo milenio lo encontraba como serio candidato, es 2º en la apertura y gana la siguiente, consiguiendo así el escalón más alto en el campeonato, pero la mala suerte hace otra vez estragos y diferentes problemas como electricidad, motor, etc; provocan un fin de año deslucido con un 8º puesto final y la despedida de Chevrolet, ya que el 2001 lo tendría en las filas del óvalo, corriendo con el Falcon ex-Diego Aventín y motorizado por el necochense Jhony De Benedictis y asistido en el chasis por el de Azul, Marcos Laborda.
La mala fortuna castigo a el regreso en las dos primeras carreras, pero luego tres podios al hilo y una victoria en Río Cuarto logran hacer del año, una temporada aceptable; siendo estos los puntos más altos de la temporada, recordando que otra vez el equipo tuvo que trabajar a destajo para recuperar al Ford en menos de una semana por un toque propinando por Roberto Del Bo, en el curvón Salotto del Oscar A. Gálvez y que daña en demasía el auto multicolor, un clásico de la especialidad, por los colores de la petrolera.
La nueva temporada, matizada por la más grave crisis económica de la historia, se presenta para Fabián de la peor manera, ya que los sponsor no se deciden e inaugura con un auto sin publicidades un año incierto.
Este es el piloto de la ciudad en la categoría más popular de la República Argentina, con 205 carreras en el TC y 15 victorias, el más ganador de los que están en actividad y un orgullo de Tandil. Hoy Fabián Andrés Acuña merece un agradecimiento por parte de la gente; y son nuestras empresas las que pueden hacerlo... sería increíble que se pierde al único piloto que nos representa en el país y que quedemos olvidados como hemos quedado en otras disciplinas deportivas, tal es el caso del fútbol, el basket, el voley y muchas más; que a nivel nacional no son representados porque no se confía como debe ser en nuestros deportistas. No debemos perder lo que hemos logrado, tomemos conciencia de una vez por todas.

Reseña escrita en febrero de 2002


BIOGRAFIA
Texto actualizado al 1 de abril 2002
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