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Fabián Andrés Acuña, a menudo acusado
de frío. Es uno de los más grandes pilotos del T.C., es uno
de los 16 pilotos más ganadores del historial de la categoría,
estando por sobre pilotos de la talla de Nasif Estéfano, Jorge
Cupeiro, Juan Manuel Fangio y Eduardo Casá ó más acá en el tiempo,
por sobre sus rivales de cada fin de semana, Ortelli, Ramos,Martínez,
Bessone ó Marcos Di Palma; en lo que se refiere a victorias.
Es por eso que Tandil puede estar agradecida de este hombre
que carrera tras carrera, representa a la ciudad, y es, hoy
en día, el máximo ganador de la historia teceística de los pilotos
en actividad, después del septuple campeón Juan María Traverso.El
abanderado del perfil bajo, casi nunca hablo de más, ni de bebé,
diría mamá Acuña, el "zorrito" lloraba. |
Esta forma de
ser casi siempre le ha dado buenos resultados en lo que a sponsorización
se refiere. Su relación con la petrolera Eg3 duró nueve años, gracias
a su contacto de "Pincho" Castellano y que la empresa sólo le pidió
un favor: "Queremos a la persona tal cual como sos, no importan
los resultados". Esta unión hubiera durado mucho más a no ser por
la crisis económica de la Argentina, y es por eso que ahora la ciudad
debe tomar conciencia, y toda la gente, en especial las empresas;
de ayudar publicitariamente a un piloto que más de 215 veces recorrió
el país representándonos y demostrando ser uno de los pilares del
TC actual.
El "Pibe de oro", como lo solían llamar los medios capitalinos,
ya no es el piloto excesivamente arriesgado que apareció a fines
de los 80 como promesa, hoy es un volante aguerrido y de buena técnica,
uno de los preferentes más respetados del mundo tuerca y con una
vasta trayectoria a nivel nacional, además de la experiencia en
el exterior allá por 1993, en los Estados Unidos.
SU CAMPAÑA:
Debuta en el automovilismo el 5 de Mayo de 1985, en la categoría
zonal TC del 40, con un Ford, en San Cayetano, abandonando, pero
a las tres carreras ya pelea la punta y termina 18vo. en el campeonato.
En 1986 disputó 15 de las 16 competencias. Ganó 5 series y una final
en Benito Juárez; quedando 4º en el año 86, con 46 puntos.
La siguiente temporada, con 22 años corre 8 carreras, gana 7 series
y cuatro victorias finales (Olavarría, San Cayetano, Pigüé y Olavarría)
para obtener su primer título con 126 puntos.
Posteriormente con el apoyo de la autopeña "El Zorro", intenta la
empresa más dificil, ingresar al TC; por lo que con el Dodge propiedad
del olavarriense Sirotti, realiza la prueba de suficiencia y corre
en Balcarce, donde llega 23ro, delante de Emilio Satriano. A la
otra carrera ya se metía entre los primeros, es 8vo; demostrando
así una gran pericia conductiva, que le valieron el respeto por
parte de los rivales, llegando a catalogarse como la gran promesa
de los finales de los 80, siendo tapa de la prestigiosa revista
Corsa, en su clásico balance después de cada año, en 1991. Ya desde
esa carrera con un Dodge adquirido al recordado Miguel Atauri, realiza
tres temporadas de experiencia, con más sinsabores que alegrías,
pero logrando tres victorias en series y cinco récords de vuelta
parciales, y tres en finales.
A finales de ese año, los integrantes de la peña conversan con Oscar
Castellano para adquirir su auto, ya que "Pincho" abandonaba la
actividad, a lo que el tricampeón accedió, pese a que había ofertas
de mayor volumen para llevarse el Falcon subcampeón 91.
El debut se produce en Santa Teresita, con un magnífico tercer puesto
detrás del "Toro" Mouras. En su siguiente presentación en Tandil,
en lo que sería la última carrera en nuestro semipermanente, donde
llega al podio otra vez, destacado por todos los medios, ya que
se convierte en puntero del campeonato argentino y el en primer
tandilense en lograrlo.
Esta alegría se iba a mantener por siete carreras, ya que una mala
racha le hace perder buenos puntos y la punta del campeonato; luego
llegaría la trágica vuelta de Lobos, que se llevaría al último gran
ídolo para muchos, Roberto José Mouras; pero una carrera antes,
la máxima alegría para Fabián Acuña, su primer victoria en la especialidad,
no sin zozobra ni sustos, ya que al ingresar a la última vuelta,
en el rutero de San Lorenzo; Acuña pasa primero y detrás su coterráneo,
José Malisia, comenzando a ratear el Ford anaranjado, y siendo superado
por "Pepino", que ante la imprevista situación enredo sin pie en
el acelerador y yéndose de largo; mientras Acuña retomaba su marcha
ante el continuo sacudir de uno hacia el otro lado de la cinta asfáltica,
ya que el origen del problema era la falta de combustible y ese
movimiento hacía que el chupado recogiese la poca nafta que le quedaba
y que le proporcionaba la primer victoria al piloto serrano, con
el 1-2 para Tandil, con Acuña y Malisia.
Después de la muerte de Mouras, la última carrera encuentra en Fabián
a 25| 00 puntos del líder, en el cuarto puesto, con la remota posibilidad
del campeonato; con un auto motorizado por Castellano, que le iba
alcanzar para quedar tercero en la temporada, fatídica, 1992.
Reseña
escrita en febrero de 2002
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